Presbiteriano vs. Bautista: ¿Cuál es la diferencia?
Por el Pastor Jon Burnham, Iglesia Presbiteriana St. John's, Houston, Texas
Si usted ha buscado en Google algo como "presbiteriano vs bautista" o "qué es una iglesia presbiteriana," probablemente está tratando de entender algo importante: ¿en qué se diferencian estas dos tradiciones cristianas, y cuál sería la mejor comunidad de fe para usted y su familia?
Es una buena pregunta, y merece una respuesta honesta y clara.
Lo primero que quiero decirle es esto: los presbiterianos y los bautistas son hermanos y hermanas en Cristo. Las dos tradiciones creen en la Biblia como la Palabra de Dios. Las dos creen que Jesucristo murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos. Las dos tienen una historia larga y rica de servicio a las comunidades y de amor al prójimo. Si usted encuentra una iglesia bautista fiel o una iglesia presbiteriana fiel, encontrará a personas que aman a Dios de todo corazón.
Entonces, ¿por qué importan las diferencias? Porque cuando usted busca una iglesia, no busca solamente una doctrina. Busca una comunidad, una forma de adorar, una manera de entender su fe. Y las diferencias entre presbiterianos y bautistas son reales y vale la pena comprenderlas.
Permítame explicarlas de manera sencilla.
Las dos tradiciones vienen de la misma raíz
Tanto los presbiterianos como los bautistas son protestantes. Los dos surgieron de la Reforma Protestante del siglo XVI, cuando reformadores como Martín Lutero y Juan Calvino desafiaron ciertas enseñanzas de la Iglesia Católica Romana y regresaron a las Escrituras como la autoridad principal de la fe cristiana.
Los presbiterianos siguen principalmente la tradición de Juan Calvino, quien enseñó desde Ginebra, Suiza. Los bautistas tienen una historia un poco diferente, nacida en Inglaterra en el siglo XVII, con raíces en el movimiento puritano y anabautista.
Las dos tradiciones valoran profundamente la Biblia. Las dos rechazan la idea de que uno se gana la salvación por sus propias obras. Las dos creen en la gracia de Dios como el corazón del evangelio.
Pero hay diferencias importantes en cuatro áreas: el bautismo, el gobierno de la iglesia, la teología de la salvación, y la forma de adorar.
La primera diferencia: el bautismo
Esta es quizás la diferencia más visible entre presbiterianos y bautistas, y es la que más preguntas genera.
Los bautistas practican lo que se llama el bautismo del creyente. Esto significa que solamente se bautiza a las personas que ya han hecho una confesión personal de fe en Jesucristo. Los bebés no son bautizados. Cuando un niño o adulto declara su fe por sí mismo, entonces es bautizado, generalmente por inmersión completa en el agua.
Los presbiterianos, en cambio, practicamos el bautismo de los hijos de creyentes, lo que a veces se llama bautismo infantil o paedobaptismo. Esto significa que cuando los padres creyentes traen a su bebé a la iglesia para ser bautizado, están haciendo una promesa pública de criar a ese niño en la fe cristiana, y la congregación también hace una promesa de acompañar a esa familia.
Para los presbiterianos, el bautismo infantil no es un acto mágico que salva automáticamente al niño. Es una señal del pacto de gracia, similar a la circuncisión en el Antiguo Testamento, que marcaba a los hijos de Israel como parte del pueblo de Dios. El bautismo infantil dice: "Este niño pertenece a la comunidad del pacto. Nosotros lo criaremos en la fe. El Señor conoce su nombre."
Muchas familias hispanas que vienen a St. John's Presbyterian Church en Houston preguntan sobre esto, especialmente si vienen de una tradición bautista o católica. Mi respuesta siempre es la misma: el bautismo infantil presbiteriano tiene más en común con la tradición católica del bautismo que con la tradición bautista, aunque la teología detrás de él es diferente. Es una promesa hecha a Dios y a la comunidad, no un sacramento que otorga la salvación automáticamente.
El modo de bautismo también es diferente. Los bautistas generalmente insisten en la inmersión completa. Los presbiterianos aceptamos la inmersión, pero también el derramamiento o la aspersión de agua. Lo que importa para nosotros no es la cantidad de agua, sino la fe y la promesa que el bautismo representa.
La segunda diferencia: el gobierno de la iglesia
El nombre "presbiteriano" viene de la palabra griega "presbyteros," que significa anciano. Y eso nos dice mucho sobre cómo nos gobernamos.
En una iglesia presbiteriana, la congregación no es gobernada solamente por el pastor. Hay un grupo de personas llamadas ancianos (o "ruling elders" en inglés) que junto con el pastor forman lo que llamamos la Sesión. La Sesión toma las decisiones importantes de la iglesia, cuida espiritualmente a los miembros, y supervisa la vida de la comunidad.
Además, las iglesias presbiterianas no funcionan de manera completamente independiente. Pertenecemos a un Presbiterio, que es una asociación de iglesias en una región geográfica. Y los Presbiterios forman parte de la denominación nacional. En nuestro caso, somos parte de la Iglesia Presbiteriana (USA), conocida como PC(USA).
Este sistema tiene una ventaja enorme: ninguna persona tiene todo el poder. El pastor no puede hacer lo que quiera sin la supervisión de los ancianos. Y los ancianos tienen que responder ante el Presbiterio. Hay responsabilidad compartida en todos los niveles.
Las iglesias bautistas, por otro lado, generalmente practican lo que se llama autonomía congregacional. Cada iglesia bautista toma sus propias decisiones de manera independiente. La congregación en su conjunto tiene la autoridad final en los asuntos de la iglesia. El pastor puede tener mucha influencia, pero la congregación vota sobre las decisiones importantes. Las asociaciones bautistas (similares a los presbiterios) existen, pero no tienen autoridad sobre las iglesias locales.
Ninguno de estos sistemas es perfecto. Pero el sistema presbiteriano fue diseñado para proteger a las congregaciones del abuso de poder y para asegurar que las decisiones importantes sean tomadas con sabiduría colectiva, no solamente por una persona.
En St. John's Presbyterian Church, aquí en el suroeste de Houston, nuestros ancianos son personas de la congregación que conocen a las familias, que oran por los miembros, y que toman en serio la responsabilidad de cuidar a la comunidad de fe. No es un título honorario. Es un ministerio real.
La tercera diferencia: la teología de la salvación
Aquí es donde las cosas se ponen un poco más profundas, pero vale la pena entenderlo.
Los presbiterianos somos herederos de la teología reformada de Juan Calvino. Una parte central de esta tradición es la creencia en la soberanía de Dios sobre todas las cosas, incluyendo la salvación. Los presbiterianos creemos que Dios, en su gracia, elige a las personas para la salvación. Esto se llama predestinación o elección.
Sé que esto puede sonar extraño o incluso inquietante al principio. Pero permítame explicarlo de la manera en que lo entiendo yo.
La predestinación no significa que Dios sea injusto o que algunas personas no tengan esperanza. Significa que la salvación es completamente un regalo de Dios, de principio a fin. No es algo que usted gana con sus buenas obras, ni algo que usted pierde con sus malas obras. Es la gracia soberana de Dios la que salva, y esa gracia es poderosa e irresistible para aquellos a quienes Dios llama.
Esto lleva a los presbiterianos a vivir con una profunda humildad y gratitud. Si usted está en la fe hoy, no es porque usted sea más inteligente o más bueno que los demás. Es porque Dios, en su misericordia, lo alcanzó a usted.
Los bautistas, en general, tienen una visión diferente de la salvación. Muchos (aunque no todos) enfatizan más el libre albedrío humano en la decisión de aceptar o rechazar a Cristo. En la tradición bautista general, la persona elige libremente seguir a Jesús, y esa decisión personal es central en su comprensión del evangelio. Esto es lo que hace que el bautismo del creyente tenga tanto sentido en ese contexto: usted es bautizado porque usted mismo tomó la decisión de seguir a Cristo.
Hay bautistas que tienen una teología muy parecida a la presbiteriana en cuanto a la predestinación (los llamados bautistas reformados o calvinistas). Y hay personas dentro de la tradición presbiteriana que tienen opiniones más matizadas sobre este tema. Así que no hay una línea perfectamente clara entre los dos grupos en este punto.
Lo que sí puedo decirle es esto: en St. John's, tomamos en serio la soberanía de Dios, pero también tomamos en serio la invitación del evangelio. Creemos que el llamado de Dios es real y que la respuesta humana importa. La gracia de Dios no anula nuestra responsabilidad. La fortalece.
La cuarta diferencia: la forma de adorar
Si usted entra a una iglesia bautista en Houston un domingo por la mañana, es probable que encuentre un ambiente muy variado. Algunas iglesias bautistas tienen una adoración muy contemporánea, con bandas de música, pantallas grandes, y un estilo más informal. Otras mantienen tradiciones más antiguas. Pero en general, el movimiento bautista tiene una gran variedad de estilos de adoración, y las congregaciones individuales tienen mucha libertad para escoger cómo quieren adorar.
En la tradición presbiteriana, la adoración tiende a ser más ordenada y litúrgica, aunque no necesariamente fría o aburrida. Seguimos una estructura de culto que tiene sus raíces en la Reforma, que incluye la lectura de la Escritura, la predicación de la Palabra, la oración, el canto de himnos, y la celebración de los sacramentos.
En St. John's Presbyterian Church, adoramos de manera tradicional. Tenemos un coro de cámara que lidera la música en el culto. Cantamos himnos del himnario Gloria a Dios. La predicación conecta las verdades de la Biblia con la vida diaria. También celebramos la Santa Cena regularmente, y ocasionalmente tenemos servicios de sanación con imposición de manos y unción con aceite.
Nuestros cultos se llevan a cabo los domingos a las 11:00 de la mañana, y también ofrecemos estudio bíblico para adultos a las 9:30 de la mañana y clases para los niños durante el culto principal.
La adoración presbiteriana no busca impresionar a nadie. Busca encontrarse con Dios, escuchar su Palabra, y salir transformados para servir al mundo.
Lo que tenemos en común
Después de señalar las diferencias, quiero volver a lo que nos une, porque es mucho más grande que lo que nos separa.
Presbiterianos y bautistas creemos que Jesucristo es el Señor y Salvador de toda la humanidad. Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios y la guía principal de nuestra fe y vida. Creemos en la importancia de la comunidad de fe, del servicio al prójimo, y de la oración. Creemos que el evangelio de Jesucristo tiene el poder de transformar vidas, familias, y comunidades enteras.
En Houston, donde hay tanta necesidad y tanta diversidad, estas convicciones compartidas nos hacen aliados, no competidores. Dios no tiene favoritos denominacionales. Él mira el corazón.
¿Por qué elegir una iglesia presbiteriana en Houston?
Si usted está buscando una iglesia en el suroeste de Houston, en vecindarios como Westbury, Meyerland, Bellaire, o cerca del código postal 77035, le invito a considerar St. John's Presbyterian Church.
No somos una megaiglesia. Somos una comunidad íntima donde usted será conocido por su nombre, donde sus necesidades importan, y donde su ausencia será notada. Tenemos un jardín comunitario que donamos al banco de alimentos de Braes Interfaith Ministries. Apoyamos a familias monoparentales en nuestro campus a través de PCHAS. Nos preocupamos por los marineros internacionales que llegan al Puerto de Houston a través de nuestro trabajo con el Houston International Seafarers Center.
No buscamos que usted se convierta en presbiteriano antes de ser bienvenido aquí. Buscamos que usted encuentre a Dios, encuentre comunidad, y encuentre su lugar en el trabajo del Reino.
La dirección de nuestra iglesia es 5020 West Bellfort Avenue, Houston, TX 77035. Puede llamarnos al (713) 723-6262 o escribirnos a
office.sjpc@gmail.com. También puede visitar nuestro sitio web en stjohnspresby.org para obtener más información.
Si tiene preguntas sobre la tradición presbiteriana, sobre el bautismo, sobre la membresía, o simplemente quiere venir un domingo a ver cómo somos, le damos la bienvenida con los brazos abiertos.
Como pastor, he escrito sobre temas de fe y espiritualidad en varios libros, incluyendo uno titulado The Open Church: Faith that Welcomes Questions (La Iglesia Abierta: Una fe que da la bienvenida a las preguntas). Eso es exactamente lo que somos: una iglesia donde sus preguntas son bienvenidas.
Porque las preguntas honestas son el principio de la fe verdadera.
Pastor Jon Burnham es el pastor principal de la Iglesia Presbiteriana St. John's en Houston, Texas. Para obtener más información sobre nuestra iglesia o para hacer una visita, llámenos al (713) 723-6262 o visítenos en stjohnspresby.org.
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